
Cuenta la historia que en un febrero, nació, unos días antes de los carnavales, tan solo para que pueda estar afuera bailando, el ya tenia experiencia, hijo del carnaval, el latir del bombo había sido su corazón, y solo se alimentaba de las risas que allá afuera se escuchaban.
Dice la historia que sus primeros palabras fueron escuchadas como susurros del viento que refresca las copas de los arboles, y que trajo con el la alegría perdida en otros años.
Yo no se si la historia miente, tan solo se que se llama Demian......
jero
28/7/2007

1 comentario:
tendría que haber firmado acá que boludo jaja un abrazo. ari.
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